martes, 11 de marzo de 2014

socialismo o barbarie

Acabo de leer en sinpermiso un inquietante artículo firmado por un catedrático ex-secretario de Estado con Clinton. Con ocasión de la mediática compraventa de la compañía propietaria de Whatsapp por Facebook, hace una reflexión que es tan vieja como el capitalismo: el progreso de la producitividad nos empobrece (los burgueses llaman productividad a lo que Marx llamaba con más precisión las fuerzas productivas, y como toda la cultura burguesa es absolutamente hegemónica, le llamaremos productividad o no nos entenderemos)...
A menos que descubramos la forma de realinearlos [no se entiende si los los beneficios empresariales o los puestos de trabajo y los salarios, o ambos entre sí] –o de distribuir más ampliamente la ganancias—, nuestra economía no conseguirá generar suficiente demanda para sostenerse a sí misma. Y nuestra sociedad no podrá conservarse lo bastante cohesionada como para que vivamos juntos y en paz.
Lo que cuenta el artículo es que whatsapp nos proporciona unas mejores comunicaciones con un coste mucho menor, y lo bueno es que pone en relación el coste con el trabajo social. Por supuesto, lo pone en relación muy indirecta y muy falsamente, no vaya a ser que alguien le calificara de mantener alguna teoría seria del valor, como la del valor trabajo de Marx (¿Conoce el lector alguna otra? Alguna seria, se entiende). Pero viene a decir que eso está relacionado con pérdidas masivas de empleos en correos, telefónicas y cualesquiera empresas (capitalistas, ni que decir tiene) del sector.

martes, 4 de febrero de 2014

devaluación: propuestas y experiencias

Entre "las izquierdas", al menos en España, está bastante presente el debate sobre la salida o no del euro como parte de una estrategia para evitar a la clase trabajadora las penalidades del fracaso del proceso de acumulación capitalista (aka "crisis") y de las medidas de recorte que desde el poder se imponen para salvar los (sus) muebles.
Hay variados ejemplos de las dos posturas que yo tipificaría como (a) "salgamos del euro" y (b) "ese no es el tema". Lo digo porque a menudo los defensores de la postura (a) identifican (creo que tramposamente) a la postura (b) como "permanezcamos en el euro", y eso es parte de su desenfoque. Efectivamente, como queda claro, mi postura es (b) "ese no es el tema".

miércoles, 19 de junio de 2013

brotes verdes

Hoy la prensa del régimen en España nos trae la buena nueva del fin de la crisis. Después del alborozo por los últimos datos del desempleo, ha comenzado una intensa campaña de propaganda, encabezada por el mismísimo presidente del gobierno, D.Mariano, y su ministro de economía, D.Luis.
Dicen que lo peor de la crisis ya ha pasado y que hay "signos" de punto de inflexión. Esto, dicen, demuestra lo chachis que son sun políticas, a las que voy a llamar, por resumir, de recorte (podríamos también llamarle expolio o estafa pero, por favor, que nadie le llame austeridad, por que no lo es).
Pues me temo que es sólo propaganda, y que no va a haber recuperación, desgraciadamente (sí, porque somos los trabajadores los que más la sufrimos).
Pero el caso es que la culpa no la tiene, como sostienen los progres buenistas, la política de recorte, en el sentido de que la política contraria, la de expansión, que estos mismos defienden, tampoco resolvería nada. Más bien significaría echar más gasolina al fuego, creando burbujas sobre los restos aún tóxicos de la última.
Mirad lo que pasa en el mundo USA-UK-Japón, donde han probado este tipo de políticas.

En resumen, no es el neoliberalismo o los recortes, ni el desorden monetario o los políticos despilfarradores, y desde luego que no se trata de la fiscalidad, la rigidez y fragmentación del mercado de trabajo, o lo "antigua" que es la regulación de los permisos y licencias laborales.
Es el capitalismo criminal e irreductible el que acaba con nosotros, si no acabamos nosotros con él.

martes, 18 de junio de 2013

hasta siempre profesor

He quedado petrificado al enterarme del fallecimiento del profesor Reinaldo Carcanholo el pasado 30 de mayo. Sólo 4 días antes le había remitido un correo para consultarle algunas sutilezas del concepto de capital ficticio y sus efectos sobre la economía capitalista. Nunca sabré su opinión, y su opinión siempre era valiosa porque se trataba de un marxista riguroso y de un revolucionario que sabía transmitir las herramientas que Karl Marx diseñó para que pudieramos analizar críticamente la realidad y, así, comprenderla y mejorarla.

Como botón de muestra, esta sencilla y fabulosa exposición del nucleo de todo el sistema marxista de pensamiento: el fetichismo, o cómo la obra humana se coloca por encima de lo humano, sometiendolo a su dominio. escuela de cuadros 5: el fetichismo de la mercancía
Pero ¿puede una cosa (o media docena) alzarse, animada, y dominar a nadie? ¿o es que sólo lo parece? Este es el meollo.

Hasta siempre profesor, y muchas gracias por todo